lunes, 25 de octubre de 2010

El cadejo


La leyenda del cadejo o cadejos está presente en casi todo centroamérica, se trata de un perro enorme de color blanco y ojos rojos que protege a los hombres cuando llegan a altas horas de la noche, sin embargo el cadejo tiene un enemigo, el cadejo negro, un ser diabólico que ataca y mata a las personas de dudosa moral, cuando ambos el espíritu protector y el diabólico se encuentran comienza entre ambos una lucha a muerte que normalmente da tiempo a la persona a huir.

El cadejo blanco como protector acompaña al hombre que trasnocha hasta su casa lo hace muchas veces desde las sombras y sin dejarse ver, normalmente se siente como un presencia que no puedes localizar. Su finalidad es defender al borracho o trasnochador del cadejo negro

El cadejo negro dependiendo de la cultura que enfoca la leyenda puede tener dos fines, matar a las personas de dudosa moral a las que no puede defender el cadejo blanco siempre a altas horas de la noche, o simplemente golpearle y aplastarle, en ambas creencias el cadejo nunca muerde (salvo en su lucha con el cadejo blanco) y causa el daño golpeando y aplastando, debido a su gran tamaño deja al hombre al que ataca como si hubiera recibido una paliza.


Halloween Claro

El Sombrerón


El sombrerón es otra de las leyendas que están muy arraigadas en las costumbres y tradiciones de Guatemala,…. Un día, como a las seis de la tarde, aparecieron en la esquina de la casa de Celina cuatro mulas amarradas. Pasaron por allí dos vecinas y una de ellas dijo: "¡Qué raro! ¿No serán las mulas del sombrerón?". "¡Dios nos libre!" dijo la otra, y salieron corriendo.
A esa hora, Celina comenzaba a dormirse porque ya se sentía muy cansada. Entonces comenzó a oir una música muy bonita y una voz muy dulce que decía: "eres palomita blanca como la flor de limón, sino me das tu palabra me moriré de pasión"

Desde ese día, todas las noches, Celina esperaba con alegría esa música que sólo ella escuchaba. Un día no aguantó la curiosidad y se asomó a la ventana y cual siendo la sorpresa, ver a un hombrecillo que calzaba botitas de piel muy brillante con espuelas de oro, que cantaba y bailaba con su guitarra de plata, frente a su ventana.

Desde entonces, Celina no dejó de pensar en aquel hombrecito. Ya no comía, sólo vivía esperando en momento de volverlo a escuchar. Ese hombresito la había embrujado.
Al darse cuenta los vecinos, aconsejaron a los padres de Celina que la llevaran a un convento para poderla salvar, porque ese hombrecito era el "puritito duende". Entonces Celina, fue llevada al convento donde cada día seguía más triste, extrañando las canciones y esa bonita música. Mientras tanto el hombrecito se volvía loco, buscándola por todas partes. Por fín la bella Celina no soportó la tristeza y murió el día de Santa Cecilisa. Su cuerpo fue llevado a la casa para velarlo. De repente se escuchó un llanto muy triste. Era el sombrerón, que con gran dolor llagaba a cantarle a su amada: "ay...ay... mañana cuando te vayas voy a salir al camino para llevarte el pañuelo de lágrimas y suspiros".

Los que vieron al sombrerón cuentan que gruesas lágrimas rodaban mientras cantaba: "estoy al mal tan hecho que desde aquí mi amor perdí, que el mal me parece bien y el bien es mal para mi". Toda la gente lloraba al ver sus sufrimiento. Y cuentan que para el día de Santa Cecilia, siempre se ven las cuatro mulas cerca de la tumba de Celina y se escucha un dulce canto: "corazón de palo santo ramo de limón florido ¿por qué dejas en el olvido a quien te quiera tanto?"
Y es que se cuenta que el sombrerón nunca olvida a las mujeres que ha querido.


Halloween Claro

La Llorona


Cuenta la historia que tiempo después de que los españoles conquistaran territorio guatemalteco y muchos se asentaran a vivir aquí, hubo un español que se casó con una mujer oriunda de estas tierras.

Esta mujer era de hermoso rostro, cabellera negra larga que le llegaba a la altura de la cintura y escultural cuerpo, y era la adoración del español. Pues bien, este señor español trabajaba para los reyes de España así que constantemente tenía que viajar hacia ese país dejando sola a su esposa, en ocasiones durante varios meses.

En uno de estos viajes que se llevó poco más de un año, la mujer cometió adulterio con un hombre de su pueblo. Esta acción dio fruto al nacimiento de un bebé nueve meses después. Semanas antes de que la mujer diera a luz le llegó una carta en donde se le informaba que su esposo regresaría más o menos en un mes, aprovechando esta situación la mujer al dar a luz al niño se lo llevó a unas cataratas y lo arrojó, muriendo ahogado el infortunado bebé.

Cuenta la leyenda que la mujer recibió un castigo de Dios y ahora vaga gritando lastimeramente ¡¡AY MI HIJO!! y busca a su hijo desesperadamente para poder descansar en paz; se dice que frecuenta ríos en los cuales busca a su hijo, también se dice que es muy fácil verla en lugares donde haya fuentes o piletas de agua (son como lavaderos de ropa comunitarios donde iban a lavar la ropa las mujeres de los barrios pobres).

Cuenta unos ancianos que hubo un hombre que al salir de una cantina ya en avanzado estado de ebriedad y al pasar junto a una de estas piletas vio a una mujer semidesnuda bañándose a la luz de la luna, este hombre se sorprendió de tal situación ya que era demasiado tarde para bañarse ya que eran las 12:00 PM, además era una noche con mucho frío, sin embargo vio en esta mujer la oportunidad de pasar un buen rato.

Decidió acercarse y la mujer no mostraba signo de molestia alguna, sin embargo era imposible de verle el rostro ya que éste se encontraba cubierto por la cabellera. Cuando al fin este hombre se acercó a la mujer y le quiso hablar ésta únicamente dejó escuchar un alarido lastimero y desapareció ante la mirada atónita de este valiente que dicen que lo encontraron al día siguiente tirado al lado de la pileta y con rostro de terror les contó a las personas que lo encontraron su experiencia para que luego del transcurso del tiempo, este se volviera loco.



Halloween Claro